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Deportación injusta de un residente permanente: una historia que podría ser real*



.... Sin embargo, antes de emprender su viaje hacia Washington, D.C., Juan tuvo otra visión. En su visión, él se convirtió en un señor llamado José, quien contaba:


"Me llamo José Hernández. Tengo 43 años y llevo más de 15 viviendo en Estados Unidos. Trabajo en la construcción, pago mis impuestos, y tengo mi residencia permanente, aunque ese día… no tenía conmigo la tarjeta.


La deportación de un Residente Permanente
llevo más de 15 viviendo en Estados Unidos y trabajo en la construcción

Fue un martes. Todavía lo recuerdo con claridad.


Había terminado una jornada larga en una obra en las afueras de Houston, Texas. Me subí al camión con dos compañeros y manejamos hacia una tienda a comprar unas sodas. No pasó mucho tiempo cuando una patrulla se nos acercó. No era la policía local. Era un vehículo sin marcas, con hombres vestidos de civil.


Nos pidieron identificación. Mis compañeros tenían sus documentos. Yo no. Mi cartera se había quedado en el casillero del trabajo, algo que nunca antes me había pasado. Les dije en mi mejor inglés: "I live here. I am permanent... green card. At home."


No pareció importarles.


Me esposaron frente a todos. Yo trataba de explicar, pero no entendían mi acento, o no querían entender. Les pedí hablar con un abogado. Les di el número de mi esposa. Nadie me escuchó. Solo me dijeron que "todo se aclararía después".


Pero ese "después" nunca llegó.


En Detención


Me llevaron a un centro de detención. Las luces nunca se apagaban. Los guardias hablaban rápido, en inglés. Algunos reían cuando preguntaba algo. A veces me daban formularios que no entendía bien. No me ofrecieron intérprete. Nunca vi un juez. Nunca me dejaron hablar con mi esposa.


La deportación de un Residente Permanente
Centro de detención de un Residente Permanente

Pasaron cinco días. Un oficial me dijo que me enviarían a México.


"Pero soy residente. No pueden deportarme sin audiencia," les dije. Me respondieron algo que no entendí del todo. Algo sobre "expedited removal" y "no ID".


El Regreso


El regreso de un residente permanente
El regreso de un residente permanente

Me subieron a un avión con otros hombres esposados. Algunos sí eran recién llegados. Otros llevaban años, como yo. Aterrizamos en Reynosa. No tenía teléfono, ni dinero. Solo la ropa del trabajo, sucia, y el miedo apretándome el pecho.


Ahora


La deportación de un Residente Permanente
La deportación de un Residente Permanente

Estoy en casa de un primo en Tamaulipas. Mi esposa y mi hija están en Texas. Ella está buscando un abogado. Ya encontró uno, que dice que quizás se puede pelear mi caso, que fue una deportación sin el debido proceso legal. Que tengo derechos como residente.


Pero mientras tanto, estoy aquí. Esperando. Sin trabajo. Lejos de mi familia. Y todo porque no tenía mi tarjeta conmigo… y no supe explicarme en inglés.


No cuento esto para que me tengan lástima.


Lo cuento para que otros no pasen por lo mismo.
Siempre lleven sus documentos.
Aprendan inglés, aunque sea lo básico.
Y no tengan miedo de preguntar, de exigir un intérprete, de pedir un abogado.


Porque un error, una confusión, puede cambiarlo todo."


Siempre lleven sus documentos
Siempre lleven sus documentos

Juan quedó supremamente conmovido con esa visión, y su misión de llegar a Washington, D.C., cobró una importancia aún mayor.



(*) Nota: Esta es una historia ficticia y su similitud a hechos reales es solo una coincidencia






Última Actualización: Junio 25 de 2025
Fuente: Redacción inmigracionyvisas.com

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